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Mario Alvarellos, presidente de U.C.O.T.: “Si no hiciéramos tanto hincapié en el precio, seguramente se podría mejorar el servicio”

Mario Alvarellos, presidente de U.C.O.T.: “Si no hiciéramos tanto hincapié en el precio, seguramente se  podría mejorar el servicio”

Con el presidente de U.C.O.T, Mario Alvarellos, dialogamos sobre varios temas, desde el proceso de incorporación de los cooperativistas de la ex RA.IN.COOP. hasta su punto de vista sobre la situación actual de la cooperativa. Con 210 ómnibus y 835 integrantes entre socios y empelados, la cooperativa U.C.O.T. logró cerrar por segundo año consecutivo con balances positivos, y aunque haya sido a costa de perder beneficios, todo hace pensar que valió la pena.    

La incorporación de los integrantes de RA.IN.COOP. y la falta de unidades en los inicios de este proceso parecen ser cosas del pasado reciente, hoy los cooperativistas deben enfrentar los cambios que se vienen en el proceso de renovación de flota que son parte de las prioridades actuales de U.C.O.T.

Mario Alvarellos, su presidente, dialogó con Transporte Carretero sobre estos y otros temas.

¿En qué situación estaba U.C.O.T. al momento de absorber a los trabajadores de la ex RA.IN.COOP.?

U.C.O.T. venía de atravesar etapas muy complicadas donde hubo que hacer ajustes, en diferentes asambleas decidimos hasta dejar beneficios que antes cobrábamos, tuvimos que tomar las decisiones para regular los números y eso trajo aparejado la pérdida de beneficios que antes se tenían.

Los propios compañeros tenían sus dudas ya que era lógico pensar sobre qué capacidad teníamos de dar nuevas fuentes de trabajo si perdíamos beneficios.

Lo que nosotros le hicimos ver era que la cooperativa iba a priorizar la estabilidad de la fuente laboral de los 650 socios que teníamos, por eso les fuimos presentando un plan que justamente cuidaba esa situación.  

Esta operación se iba a hacer si todos estábamos convencidos de que esto era positivo para el grupo y esto se fue haciendo de a poco, por etapas. Primero con una transición en la que los compañeros de RA.IN.COOP. fueron ingresando como empleados, y luego viendo el rendimiento de las líneas se fue viendo que podíamos ir incorporando unidades, y así íbamos dando un servicio que era viable. 

Luego se fue presentando información de las etapas y en la medida que se fueran cumpliendo algunas expectativas de garantía se firmaban contratos. En caso de que UCOT no se convenciera de que esta operación era viable, no le iba a generar mayores gastos. 

Todas esas condiciones se fueron cumpliendo y los socios se fueron dando cuenta de que era viable y era una situación positiva para todos, para quienes ya estábamos y para quienes ingresaban. Hoy, si bien esa etapa no está terminada, hay indicios positivos, nuestro último balance del año 2016 dio positivo. Las medidas que venímos tomando en UCOT han repercutido positivamente.

Los 165 cooperativistas de RAINCOOP son socios de UCOT, y los 4 empleados que llegaron en esa situación están integrados como empleados.

¿El tema de la flota disponible para cumplir los servicios de la ex RA.IN.COOP. tampoco fue fácil?

Fue un año de mucho trabajo, primero dando el servicio a más de 24 unidades que se habían desafectado y volvieron a dar servicio. Luego fuimos incorporando las unidades de RA.IN.COOP., nosotros teníamos 51 permisos, 40 del área urbana y 11 del servicio suburbano, aún nos faltan unas 10 unidades que pensamos que este año van a quedar ya incorporadas.

Para finales de este año pensamos tener pronto la orden de compra de 10 unidades 0km para los servicios suburbanos y en 2018 vamos a renovar 20 de los ómnibus del 1992. 

Desde el sistema de transporte se buscar atraer más pasajeros, ¿es lógico racionalizar servicios para lograr esto?

Esa fue una gran diferencia que tuvimos, incluso fue mal trasladada porque se dio la visión del sindicato y no de la cooperativa en sí. El sindicato tiene su opinión pero es una minoría dentro de los socios, representa a la mitad de los socios.     

Nuestra posición fue a favor de la medida de la rebaja del precio del boleto con la tarjeta pero fue contraria a quitar servicios de la calle, y así se lo hicimos ver. 

Lo que pasa es que la medida se toma mirando todo el sistema, hay empresas que pueden racionalizar sin afectar el servicio, hay líneas cada 3 o 4 minutos, ahí sacar un servicio hasta puede pasar desapercibido. 

Las líneas de las cooperativas con menor frecuencia rondan los 8 o 9 minutos, ahí quitar un servicio perjudica al usuario. 

Los beneficios de los boletos de 1 y 2 horas sin duda son positivos para los usuarios, pero ¿qué impacto tiene en las empresas?

Sin duda es una medida positiva porque todo lo que va a favor del usuario le sirve a las empresas, lo que está mal es dar beneficios sin ser responsables y sin analizar que esos beneficios tienen un costo. Toda medida que se tome tiene que tener un sustento, si no lo que estás haciendo es tomar una medida en contra del sistema.  

La medida del boleto de una hora no es que esté mal, tal vez esté mal el considerar que hay que tenerlo lo más comprimido posible, el valor del boleto con una diferencia mínima permite generar recursos. El boleto de 1 hora y el de 2 horas van a favor del usuario pero el sistema tiene que tener su sustento y esa capacidad de mejorar.

CUTCSA ha comenzado con los semidirectos, ¿qué opinión le merece este tipo de servicios?

Este tipo de medidas busca una mejora hacia un pequeño sector, nosotros entendemos que hay que buscar mejoras para todos los usuarios y todo el sistema y no en particular utilizar esa línea.

Esa es una medida que pueden implementar las empresas a las que le sobran las unidades, UCOT y creo que ninguna de las empresas pequeñas puede quitar unidades de los servicios que hoy está brindando, eso sería perjudicar al usuario.     

Lo que si hemos pedido es racionalizar las paradas para mejorar los tiempos de todas las líneas, así se optimizarían los tiempos de todas las líneas y a su vez todos los usuarios se verían beneficiados.               

La idea es que se analicen todas la líneas y se analicen cuáles son las paradas necesarias, incluso hay medidas que van a favorecer la seguridad en el tránsito como el traslado de las paradas a mitad de cuadra. 

¿Qué necesitarían las empresas para poder aportar mejoras al sistema?

Acá se hace mucho hincapié en el precio del boleto pero la gente toma el precio como un elemento más, nosotros entendemos que hay que mejorar el servicio, con mayores frecuencias, con mayor limpieza, mayor rapidez y mejor trato y eso es lo que tenemos que trabajar. 

Se está tomando el precio del boleto como un factor determinante y no lo es, hay pruebas, como por ejemplo que solo el 33% esté utilizando la tarjeta y con la diferencia de $4, eso determina que hay gente que no le importa pagar $4 de más, a la gente lo que le importa es viajar de otra manera.          

Si no hiciéramos tanto hincapié en el precio seguramente se podría mejorar el servicio. Hay cosas para hacer que obviamente tienen su costo, por ejemplo cuando uno evalúa si una unidad debe tener aire acondicionado o no, obviamente si siempre se presiona con el precio no lo vas a tener. 

¿Qué está faltando para mejorar el sistema de transporte urbano? 

 Yo creo que en realidad lo que se necesita es una mayor decisión por parte de la intendencia y un mayor control, hoy vemos que están marcadas sendas Solo Bus que muchas veces no se respetan. Vemos en algunos lugares de Montevideo donde hay lugares para estacionar y a pesar de eso hay conductores imprudentes que estacionan en lugares no permitidos y que evitan un tránsito fluido.                                                             

Nosotros habíamos planteado que se incrementen los controles en ese sentido, hay algunas señales de que la intendencia está trabajando, por ejemplo hay una experiencia por la calle Rivera donde se están incrementando los controles, esperemos que funcionen pero estamos un poco lentos en ese sentido.

¿Qué cosas son las que más le preocupan?

La imprevisibilidad de las medidas que se puedan tomar, cuando se te plantean cuales son las normas vos sabés que vas a tener que adaptarte. Dentro de la cooperativa haremos lo que sea necesario para adecuarnos al sistema. 

Cuando se está en constante cambio y las medidas no son claras y los proyectos no son claros, es más difícil porque no sabemos con qué te vas a encontrar.                                                                         

Van surgiendo medidas que a veces no son discutidas de la mejor manera y la injerencia de CUTCSA en esa toma de decisiones es algo que también me preocupa.       

Reconozco que es obvio que no nos podemos sentir iguales frente a la empresa mayor y no quiero decir que en la intendencia no se sea ecuánime, pero los planteos que hace CUTCSA con el peso y las posibilidades que tiene es lo mejor para esa empresa pero no es lo mejor para las de menor porte. 

Como ejemplo podemos marcar las medidas de quitar ómnibus en las horas de menor demanda. 

Nosotros nos tenemos que adaptar y muchas veces somos receptores de medidas que pueden beneficiar al sistema en general pero a nosotros nos afectan de una manera más complicada. 

Otro tema importante es la diferencia que hay entre las características que tiene una sociedad anónima y una cooperativa, a veces son difíciles de amalgamar, esa es una de las preocupaciones también porque las medidas que se toman no pegan de la misma manera en un sistema y otro.

Nosotros hemos tratado de seguir los parámetros que aplica la intendencia pero obviamente a nosotros nos pega distinto como por ejemplo en el tema de los horarios de trabajo, nosotros estamos regulados por los laudos y eso hace todo muy complicado.

Todo trabajo que desplegamos en la cooperativa tiene su aporte y no hay otra manera, una sociedad anónima con pequeños patrones puede aportar trabajos sin un incremento en los aportes y por ahí hay una gran diferencia, si bien sabemos que el beneficio del cooperativista va a estar a largo plazo, hay una diferencia que hay que trabajarla.             

En todos los sectores las cooperativas tienen el beneficio de que compiten frente a las sociedades anónimas con la ventaja de que no tienen aportes patronales, en el sector educación y transporte eso no es así, son los dos únicos sectores que tienen que competir de la misma manera.

 


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